Soy tartamudo, pero no tonto
También lo podría titular “Fijarse más en el fondo que en la forma”, “La elocuencia no es uno de mis puntos fuertes” o “Cómo ser tartamudo y no morir en el intento”. :) Pero al final he decidido por “Soy tartamudo, pero no tonto” porque hay mucha gente que lo piensa por cómo hablas.
El fin de semana pasado vi la película “El discurso del Rey”. Me encantó. La lucha para superar el tartamudeo de alguien que no tenía más remedio que hablar en público y además en momentos tensos de la historia y cómo lo superó. Me pareció muy inspiradora.
Yo he estado en logopedas durante muchos años, y me ha venido muy bien. Antes tartamudeaba mucho más que ahora. El problema es que nunca he sido lo constante que hubiese debido como para seguir mejorando. Y a medida que crecía se me complicaba con el trabajo, horarios, etc. Pero algún día, cuando tenga más tiempo, lo pienso recuperar. :)
Recuerdo perfectamente cuando era pequeño, con cuatro o cinco años, que estaba jugando en unos columpios del colegio y una niña mayor que yo se acercó y me dijo: “oye, ¿tú eres tartamudo?”. Yo no sabía lo que significaba esa palabra, así que le pregunté, y me explicó que era que repetía las palabras y me atascaba al hablar. Le respondí que no sabía. Así de inocente era. :)
Mientras era pequeño, no era demasiado consciente. Cuando iba siendo mayor, recuerdo que lo iba pasando peor en el colegio. Me costaba hablar en clase, etc. Pero encontré un truco (que todavía me sigue funcionando), y es hablar el primero, en cuanto la idea se me viene a la cabeza. Algo que me funcionó muy bien en el colegio y en la universidad.
Si pienso demasiado a la hora de responder o decir algo me sugestiono como si fuese a hablar mal, sin embargo, si lo suelto rápidamente no me da tiempo a sugestionarme y me sale hasta bien. :) En el fondo es un problema psicológico, porque en mi caso sé que si hablo despacio o vocalizo bien, no me atasco al hablar. Pero me es imposible acostumbrarme a hablar despacio, es como si mi cerebro quisiese siempre soltar lo primero que se le viene a cabeza. Algo así como a Mourinho pero tartamudeando.
Algo que me pasa es que si el tema me apasiona, como hablar de SinDelantal, del Real Madrid o de Mou, apenas me atasco. :) Puede ser porque la propia pasión que pones hace que hables mejor. Los tartamudos tampoco tartamudean por ejemplo cuando cantan (hilamos mejor las sílabas) o cuando nos estamos distrayendo con algo (en El Discurso del Rey se ve con la música).
La gente en general se piensa que tartamudeas porque estás nervioso y te dicen cosas como “tranquilo” o cosas así. Y bueno, sí es cierto que estar nervioso influye porque tensa los músculos, pero esta no es la causa real. Cuando estoy muy tranquilo me pasa exactamente igual de vez en cuando. De hecho cuando me dicen “relájate” o “tranquilo”, como me molesta mucho, me pongo aún más nervioso. Y sé que le pasa a todo el mundo con este problema.
Ser tartamudo no es sinónimo de ser tonto. Hay gente que piensa que mis facultades mentales están mermadas por esto. Gente que porque tartamudees ya creen que no eres válido, o que tu cabeza funciona igual que tu boca. Y esto lo comento porque recientemente he tenido esta sensación en varias ocasiones, algo que antes solo me había pasado una vez (el resto de la gente que lo pensaba lo ha sabido disimular muy bien).
Una cosa es que mis músculos de la boca y el cuello se tensen, y otra cosa es que las neuronas de mi cerebro no funcionen como deben. De hecho existe el mito (y efectivamente lo es) de que los tartamudos suelen ser más inteligentes que la media. En mi caso, y siendo lo suficientemente humilde como para decirlo, debo reconocer que sí lo soy. :P
La mayoría de tartamudos no salen de la cueva por miedo escénico. Reconozco que a mí me ha pasado pocas veces en la vida. Al final siempre le he echado huevos. De hecho creo que se le puede sacar partido a este defecto. Cuando vendía proyectos de consultoría, conseguía siempre trabajar con los mejores clientes. Tenía que ir a veces a reuniones con directivos o con mucha gente a explicar lo que hacíamos, y aunque me diese reparo por atascarme, nunca me dio vergüenza. De hecho creo que no conozco el significado de la palabra vergüenza en general. :P
Como comentaba, se le puede sacar partido. Creo que incluso a lo largo de mi carrera profesional me ha venido bien. Ha habido gente que le ha generado mas confianza o le he dado pena (a saber), y he conseguido lo que quería. Y eso es así. A lo mejor me podía haber ocultado detrás de la pantalla de un ordenador toda mi vida, pero he optado por no hacer eso, y si tengo que hablar con gente, pues lo hago. Y habrá a quién le moleste o quién piense que tengo algún tipo de retraso por hablar así (que pasa), pero me preocupan bien poco.
Y siempre que he emprendido en el pasado, y especialmente ahora con SinDelantal no me ha quedado más remedio que hacerlo miles de veces con Diego. Presentar los planes de negocio, conseguir inversión, etc. Y lo he hecho siempre tan tranquilo, y además tan convencido de hacerlo bien. Otra cosa es ir a impartir una conferencia. Así que menos mal que me he buscado un socio como Diego para que él hable en eventos, que además lo hace genial. Al final alguien tiene que ser la cara de la empresa y el otro el cerebro. :P
Se que la gente a mi alrededor a veces lo pasa mal cuando me oyen tartamudear en público, pero no es necesario que lo pasen mal. Yo no lo paso. Es mas, la mayoría de las veces ni me doy cuenta. Entiendo que puede ser una situación violenta verme atascado con una palabra, pero de verdad que no pasa nada. Llevo toda la vida viviendo con ello, y si el interlocutor es lo suficientemente inteligente no me valorará por eso. Y si me valora por atascarme cuando hablo, es alguien con quién claramente no me merece la pena tener ningún tipo de relación. Y no me preocupa en absoluto que alguien haga referencia a mis tartamudeos, me pregunte o me comente. Tengo muchísimos amigos y profesionalmente me ha ido muy bien, como para preocuparme de que alguien me valore por mi tartamudez.
Algún día, cuando tenga tiempo (y me encantaría), retomaré el logopeda, le dedicaré todo el tiempo que pueda, y grandes tartamudos de la historia como Winston Churchill, Marilyn Monroe, Lewis Carroll, Charles Darwin, o el mismo Rey Jorge VI, no serán nadie a mi lado. Y mi mujer por fin dejará de imitarme cuando me atasco al hablar con ella. :P
Sería una pena que el mundo se pierda un gran orador, divertido y entretenido como seré yo. :)
PD: Prometo que nunca lo había pensado hasta ahora, pero SinDelantal.com me viene genial para pedir una pizza sin tener que hablar por teléfono. :P